Beneficios de los frutos secos

Los frutos secos son una de las mejores opciones para revitalizar el organismo.

Estas semillas se caracterizan por tener bajo contenido en agua y un importante porcentaje en grasas, sin embargo son grasas saludables. Las grasas saludables, es decir, monosaturadas y poliinsaturadas, son aquellas que ayudan a disminuir los niveles de colesterol LDL, por lo que se consideran positivas.

Así, aunque durante mucho tiempo los frutos secos se han considerado poco saludables debido a sus niveles de grasa, se ha demostrado que aportan más beneficios a la salud que problemas. 

En Posdata somos fans de los frutos secos, y aquí te mostramos los beneficios y propiedades de cada uno de los que utilizamos en nuestros productos.

Nueces

Con solo 25g de nueces (5 piezas) se satisface el 91% de las necesidades diarias de ácidos grasos omega 3. Aporta proteínas (15%) y presenta un destacable porcentaje de vitamina E, vitaminas del grupo B y minerales y oligoelementos como fósforo, magnesio, manganeso, cobre, cinc y hierro. Las nueces son muy buenas para el corazón, ya que previenen los ritmos cardiacos erráticos y la formación de coágulos. Además, las sustancias antioxidantes que contiene retrasan la severidad de las enfermedades neurodegenerativas.

Almendras

Las almendras ayudan a fortalecer los huesos, el cabello y la piel. Por su alto contenido en fósforo y magnesio, las almendras nos ayudan a tener unos dientes y huesos fuertes; además combaten la ansiedad y la irritabilidad, y evitan el insomnio. Reducen el riesgo de padecer infartos y enfermedades cardiovasculares y contienen más fibra que cualquier otro fruto seco.

Anacardos

El consumo de anacardos mejora el sistema cardiovascular, favorece el buen funcionamiento de nuestro sistema nervioso y fortalece los músculos y el sistema inmunitario. Gracias a la gran cantidad de hierro que proporciona, evita la anemia. Además, mejora el rendimiento intelectual y la memoria, ayuda en la gestión de los nervios y el estrés y retrasa enfermedades relacionadas con la edad, como las cataratas.